Breve Consideración sobre
la Diferenciación en la Agricultura
Paola Curino
y Graciela
Delucchi
La diferenciación entre una agricultura
empresarial y una agricultura campesina es una referencia básica
para la formulación de la política macroeconómica
y de la política sectorial, dado que el funcionamiento y
los determinantes de cada tipo de agricultura son radicalmente diferentes:
AGRICULTURA EMPRESARIAL: producción para
exportar.
AGRICULTURA CAMPESINA: producción de alimentos para el mercado
interno o bien para una agricultura de subsistencia.
Cada Estado tiende a especializarse en un cierto
tipo de producción y se asocia tanto a la agricultura empresarial
como a la agricultura campesina. Los países en vía
de desarrollo terminan por colocar en segundo plano el interés
por la agricultura campesina.
La restricción presupuestal es un determinante central de
las políticas agrícolas. Los estímulos fiscales
al sector significan un costo que no siempre es posible asumir sin
sacrificar otros objetivos de política y / o desarrollo.
OBJETIVO COSTO FISCAL
Precios altos al productor Subvenciones al consumidor
Bajos precios alimentarios Subvenciones al productor
Bajos costos de las importaciones Compensación al productor
por los efectos negativos de la ayuda alimentaría
Política de precios para inducir los servicios de extensión
Acción del sector público en tecnología, infraestructura,
construcción
Estimular a los productores a adoptar innovaciones con riesgo Instituir
un esquema de seguro agrícola o subvenciones a los insumos
Los efectos de la política fiscal y del gasto público
sobre el sector agropecuario, pasan por varios canales: la política
de precios y tarifas del sector público incide sobre el costo
de determinados insumos que se consumen. Una política de
reducción de subsidios tendrá entonces un efecto menor
sobre los costos de producción del sector.
Por otro lado, la agricultura, sobre todo de exportación,
es una fuente importante de recursos fiscales para los gobiernos,
por los altos impuestos sobre la exportación o por las políticas
de precios de los organismos estatales de comercialización
de los productos de exportación. Estos impuestos tienen un
costo para el sector, en la medida en que significan “una
redistribución masiva del ingreso de los productores hacia
los consumidores y el gobierno. El dilema entre impuestos a la exportación
como contribución a las finanzas públicas refleja
el dilema entre la estabilización del corto plazo del FMI
y la política de ajuste estructural de largo plazo del Banco
Mundial”.
Las tasas de impuestos pueden ser tan altas que desestimulen la
producción, mientras que una tasa de imposición baja
puede asegurar ingresos mas altos al Estado si el estimulo a una
mayor producción mas que compensar la reducción en
las tasas de impuestos. EL efecto final no puede ser estimado sin
tomar en cuenta los comportamientos precisos de cada tipo de productor
y la manera en que integran la variable impositiva en la formación
de sus decisiones de producción.
Políticas de comercio exterior:
Una política comercial proteccionista aumenta
el precio relativo de los importables, los productos de exportación
pagan un impuesto equivalente a la disminución de sus precios
relativos.
Una política económica de liberalización ejerce
por presiones sobre los importables pero también un acceso
a precios menores a los insumos importados.
Las altas tasas de protección dirigen recursos de la agricultura
y de las actividades de exportación en beneficio de otros
sectores.
Una política de protección a la industria, mediante
restricciones a las importaciones de maquinaria y equipo, puede
afectar al subsector agrícola intensivo en capital, que paga
de hecho el costo de la protección en la medida en que se
provee de insumos nacionales mas caros y / o de menos calidad.
La agricultura campesina que produce bienes importables con un nivel
de producción menor a la productividad promedio internacional,
puede verse afectada por la liberalización se ésta
significa un estimulo positivo a la importación que compiten
con sus productos.
Hoy se reconoce que la política macroeconómica
no ha sido favorable a la agricultura en los países en desarrollo,
han afectado la rentabilidad de la agricultura y desestimulado el
progreso técnico en ese sector, y que las políticas
sectoriales consistieron en una intervención gubernamental
en casi todos los momentos de la cadena de producción-comercialización-consumo,
como en la fijación de precios de los productos finales y
los insumos ( todo esto produce una caída en la producción
y en los ingresos.)
Las estrategias de desarrollo orientadas hacia la industrialización
y apoyados en barreras proteccionistas elevadas han significado
una imposición a la agricultura que tomo forma de transferencia
de recursos de la agrícola a la industria.
Las políticas sectoriales han fijado los precios agrícolas
a niveles inferiores a sus cotizaciones mundiales; el objetivo de
esas políticas era mantener un nivel reducido en el precio
de los bienes alimentarios en las ciudades. Las bonificaciones de
interés y las subvenciones a la adquisición de insumos
modernos, no bastan para compensar los efectos de los precios de
producción insuficientes, además de que han beneficiado
a los grandes productores agrícolas, reforzando la heterogeneidad.
En la mayor parte de los Estados en desarrollo,
la industria ha sido el sector que ha recibido la mayor parte de
los recursos públicos, que provienen en gran medida de la
agricultura, habiendo en los dos sectores una interacción
e intercambio dado por políticas de precio, intercambio de
bienes y servicios y transferencia de recursos; así por ejemplo:
· Cuanto mas intensivos en fuerza de trabajo sean los métodos
de producción de la agricultura, mas grande será la
participación de los bienes de consumo y mas débil
la de bienes de capital.
· El nivel de demanda de productos agrícolas manufacturados
depende del nivel de ventas de productos agrícolas sobre
el mercado interno y externo, y depende de la evolución que
se produce fuera de la agricultura.
Una configuración particular de políticas y de precios
macroeconómicos se manifestara en una estructura especifica
de incentivos ( positivos o negativos) a la actividad del sector
agropecuario. El análisis del impacto de las políticas
macroeconómicas sobre el sector agropecuario consiste en
saber si el modelo de desarrollo, el marco general de política
macroeconómica o la formulación de la política
sectorial, establecen sesgos positivos o negativos sobre el sector
agropecuario. Dicho de otra manera, se trata de saber si el origen
de los obstáculos al crecimiento sectorial se encuentran
dentro o fuera del sector.
En general se asume que la sobre valuación
de las tasas de cambio, las tasas de interés subsidiadas,
la legislación sobre los salarios mínimos, los bajos
precios de los alimentos, y una política comercial proteccionista,
son políticas macro inadecuadas que introducen distorsiones
en la asignación de los recursos. En particular, esas políticas
han sido asociadas a un sesgo anti-agricultura (incentivo negativo)
que parece tener su origen en la política macroeconómica
y en el modelo de desarrollo.
Para compensar los incentivos negativos de esa
configuración de precios macroeconómicos, las políticas
han sido complementadas con un paquete de políticas específicamente
sectoriales cuyo objetivo ha sido la creación de incentivos
positivos: inversión, crédito, extensión y
capacitación. El comportamiento del sector agropecuario refleja
el efecto combinado de esas tendencias contradictorias. Ambas definen
el contexto general del crecimiento del producto agropecuario y
del ingreso en el sector.
Políticas Agrícolas:
Los objetivos generales: aún diferente de
país en país o en diferentes etapas de desarrollo,
se puede encontrar un vector común de intervención
y la diferencia en:
Objetivos de corto plazo:
· Lograr la estabilización de precios de principales
alimentos.
· Defender y mejorar los ingresos rurales.
Objetivos de mediano plazo:
· Lograr la protección de determinada producción
y determinadas regiones.
· Lograr la racionalización de la comercialización
Objetivos de largo plazo:
· Estimular a la producción y a la mejora de la productividad.
· Lograr la baja de la dependencia alimentaria externa
La política agrícola en los países
en desarrollo se basa principalmente en asegurar a los agricultores
un ingreso mas alto y mas estable que el que resultaría del
mercado libre, reducir el éxodo rural, estabilizar los precios
al consumidor y asegurar la autosuficiencia alimentaria; para ello
actuando y utilizando diferentes precios, volumen de producción,
superficie cultivada, comercio exterior, pagos compensatorios o
subvenciones de elementos de los costos de producción.
Estos cuentan con dos tipos de medidas de intervención: de
frontera, que afecta a las condiciones en que se realizan las importaciones
y exportaciones y medidas internas que afectan la formación
de la oferta y demanda internacional.
Así, la de fronteras cuenta con:
· Impuestos a la importación: es el instrumento central
de la política agrícola común de la comunidad
económica europea; su objetivo es cubrir la diferencia entre
el precio de importación que llega a la frontera y el precio
fijado oficialmente. Ese precio de admisión ( precio de acceso)
es el precio mínimo a la importación.
· Restitución a la exportación: es lo contrario
a lo anterior; que dados los altos precios internos, los excedentes
de producción son difícilmente exportables; por ello
los productores reciben un pago compensatorio igual a la diferencia
entre el precio de frontera al cual deben exportar y el precio interno.
· Cuotas de importación: que limitan la cantidad o
valor de estas.
Por su lado en las medidas internas se destacan:
· Cuotas de producción: consisten en vender una determinada
cantidad de producto a un precio garantizado y lo que excede de
ésta debe venderse a un precio libre, pero menor.
· Precios de intervención: el compromiso del gobierno
de comprar la producción agrícola a un precio garantizado
que corresponde al nivel mínimo de rentabilidad de los agricultores
y determina el nivel de producción.
· Subvencionar el consumo: Para compensar a los consumidores
urbanos, para que no caiga sobre ellos los precios elevados pagados
a los productores.
En efecto, el aumento de la producción y
la reducción de la demanda interna provocados por la política
agrícola de los países industriales, disminuye las
cotizaciones mundiales y falsea los precios relativos de los productos
agrícolas. El defecto puede ser, en el corto plazo, favorable
para los países importadores y desfavorable para los países
exportadores. En todo caso, las políticas agrícolas
de los países desarrollados hacen que, en una gran medida
“ la competitividad de los países en desarrollo dependa
menos de su propia eficacia que las decisiones políticas
adoptadas por los países industriales y que dicha competitividad
pueda ser comprometida en cualquier momento por un aumento de las
subvenciones a la exportación de los países industriales”.
En los países en vía de desarrollo
han utilizado dos instrumentos principales:
· Estabilización y regulación de la comercialización:
la intervención gubernamental ha buscado actuar sobre los
precios al consumidor y al productor, mediante una política
de precios y comercialización.
Con respecto a los precios, ellos han sido fijados en general, por
de bajo de los precios internacionales y con un nivel constante
en el año y en todo el Estado.
El argumento macroeconómico supone que la incertidumbre sobre
los precios, en un contexto de aversión al riesgo por los
productores, reduciría la inversión y la producción.
Sus problemas: no hay criterios claros para fijar el precio-piso,
como tampoco un criterio para establecer la diferencia entre el
precio-piso y el precio-techo; a su vez exige un esfuerzo fiscal.
En cuanto a la política de comercialización se emplea
para fijar el nivel de precio interno independientemente de su nivel
en los mercados internos.
Su instrumentalización se ha hecho a través del funcionamiento
de empresas del Estado, que si bien en muchos Estados tuvieron éxito
temporáneo en promover el desarrollo agrícola y el
aumento de la producción de determinados productos, hay consenso
acerca del fracaso.
La razón que explica esta necesidad es la variación
de los precios de los productos agrícolas con respecto a
los industriales, puesto que los mercados agrícolas están
expuestos a los cambios climáticos, la oferta y la demanda
de productos agrícolas son menos elásticas que la
de los industriales y en la mayor parte de los cultivos, la producción
es forzosamente estacional.
· Programas de apoyo a los productores: mediante subvención
para fertilizantes y otros insumos; para promover su uso, estimular
la experimentación y permitir superar la aversión
al riesgo. Su problema es que los agricultores que se benefician
son los mas ricos y mejores situados; que si se vuelven permanentes
se corre el riesgo de provocar dosis inadecuadas de factores de
producción; que en el caso de haber un aprovisionamiento
tardío de los insumos refleja una ineficacia en los mecanismos
de apoyo a los productores.
Subvención a la mecanización, créditos subvencionados
(tasa de interés preferenciales).
Las estrategias de estos países han favorecido el objetivo
de la industrialización como el crecimiento del sector agrícola,
que se ha traducido en una baja de las exportaciones y un aumento
en la importación de alimentos; las medidas que se han tomado
favorecieron sobre todo a los grandes agricultores y han reforzado
la heterogeneidad; estos sufren además del relativo fracaso
de sus políticas agrícolas, los efectos de las políticas
de intervención de los países desarrollados que provocan
bajos precios de los alimentos.
El Estado instrumenta una política de precios
agrícolas para estabilizar los precios y los ingresos de
los productores. Esta intervención es esencialmente una política
de corto plazo y su objetivo es estabilizar las señales del
mercado; donde se persigue un doble objetivo: el sostén de
los precios para estabilizar el ingreso de los productos y la estabilización
del consumo.
Modelos de intervención de la política
de precios y comercialización:
Veamos tres modelos de intervención relativamente
exitosos en cuanto al estimulo y a la exportación mediante
el uso de pagos directos, de precios altos a una política
arancelaria o de subvenciones al crédito.
La política agrícola de Estados Unidos:
ésta evidencia un interés por proteger la rentabilidad
y promover la competitividad de la agricultura; ella es uno de los
sectores con mayor intervención estatal, tanto en el ámbito
interno como externo.
Política agrícola interna:
· Créditos prendarios, fijación de precio de
referencia, cuotas de mercado y control de excedentes (apoyo a los
precios).
· Garantía a la rentabilidad sin afectar los niveles
de precios, mediante pagos directos para compensar la diferencia
entre el precio de referencia y el de mercado, bajo la condición
de participar al programa de reducción de superficie o subsistencia
de cultivos (complemento al ingreso).
· Control de los volúmenes de producción programados
y regulación de su llegada al mercado, cambio en la superficie
sembrada y cuota a los productores (regulación de la oferta).
· Sistema de sanidad, investigación y extensión
(fomento de la productividad).
Política de comercio exterior:
· Para exportación: abrir y conservar mercados, apoyar
la competitividad, prestamos a exportadores, mejorar los precios
internacionales y créditos a Estados importadores.
· Para importación: protección por restricción,
aranceles, barreras sanitarias.
Se basa en tres pilares básicos:
· Apoyo a los precios para garantizar un precio menor remunerador.
Su punto de partida es la fijación de un precio de referencia
para disminuir la incertidumbre acerca de la evaluación de
los precios futuros. Esto se ha traducido en grandes excedentes
de producción, y el gobierno estadounidense ha tenido que
subvencionar la exportación para poder competir en el exterior
e imponer cuotas a la importación de algunos productos agrícolas.
Para reducir tales excedentes y las subvenciones, se inicio un programa
de disminución de la superficie sembrada.
Mientras los precios de mercado no alcancen niveles adecuados, los
productores pueden recurrir a los prestamos de la COMMODITY CREDIT
CORPORATIÓN (CCC) dejando su producción como garantía.
Si los precios de mercado son altos pagaran sus créditos;
si ocurre lo contrario pueden ceder sus derechos sobre las cosechas
a la CCC.
· Control de la producción que puede tomar la forma
de compensación fiscales para reducir la superficie cultivada
y la producción.
· La utilización de subvención o pagos de compensación
cuando el precio de mercado es menor al precio objetivo.
La política agrícola de la Comunidad Econimica Europea:
Se trata de una política orientada al logro de los objetivos
fijados por el tratado de Roma; esto es: asegurar un nivel de vida
justo a la población agrícola y precios razonables
a los consumidores, mediante la producción de alimentos en
cantidad suficiente.
Reposa en principios básicos:
· Unidad de mercados con la libre circulación de los
productos agrícolas y la unidad de los precios.
· La preferencia comunitaria: supone una protección
de los Estados contra las importaciones mas baratas del resto del
mundo y contra las fluctuaciones de las cotizaciones internacionales.
El “instrumento” son los impuestos a las importaciones
y las restituciones a la exportación.
· La solidaridad financiera.
Para lograr el aislamiento de los precios internos respecto a los
precios mundiales, la PAC instrumento un sistema de aranceles variables
(variable levy) aplicado a la mayor parte de los productos agrícolas.
El arancel variable es igual a la diferencia entre el precio internacional
mas bajo de una mercancía y el precio de acceso. La contrapartida
de los aranceles variables son las restituciones a la exportación
que cubren la diferencia entre los precios internos elevados y los
precios internacionales.
Esta política fue razonable mientras la CEE era importadora
neta de alimentos. En esas condiciones la PAC era un mecanismo de
transferencia de ingresos de los consumidores hacia los productos
mediante la fijación de precios internos elevados. Esos precios
se tradujeron en altos niveles de inversión y de producción
en la agricultura europea. Los problemas empezaron a aparecer cuando
la CEE se volvió fuertemente excedentaria.
Fue necesario desarrollar mecanismos de compra y almacenamiento
de la producción excedentaria. La reacción de la CEE
fue reducir ligeramente los precios indicativos para desestimular
el crecimiento de la oferta; subvencionar las exportaciones a precios
bajos pagando a los productores la diferencia entre los altos precios
indicativos y los bajos precios internacionales y ; la instrumentación
de un programa de congelamiento de tierras.
Las consecuencias y los costos de la PAC son diversos. El costo
mas evidente tiene que ver con el nivel de los gastos públicos.
Los impuestos a la importación, lo vimos, disminuyeron a
medida que la CEE se volvía excedentaria, mientras que las
subvenciones a las exportaciones aumentaban.
Para los consumidores, el costo de la PAC fue el aumento de precios
que provoca la política agrícola. El impuesto implícito
a los consumidores es un ingreso suplementario para los agricultores.
A nivel internacional, al aumentar la oferta de productos agrícolas
en los mercados internacionales y reducirse la necesidad de importaciones,
la PAC ejerce de hecho una presión a la baja de los precios
internacionales. Esto puede ser favorable a los países importadores
paro deteriora al mismo tiempo los términos de intercambio
de los países exportadores de alimentos.
La política agrícola en Brasil: La
agricultura es un componente importante de la economía brasileña
como proveedor de alimentos baratos, de materias primas y de divisas.
Brasil desarrolla una política alimentaria activa desde mediados
de los años sesenta mediante controles de precios (precios-techo
y precios mínimos), restricciones cuantitativas a las exportaciones,
liberalización de importaciones para mantener bajos los precios
de los alimentos y las materias primas, stocks reguladores y una
política de crédito (sobre todo a la comercialización)
que ha compensado los efectos desfavorables de la política
de precios. El efecto de compensación parece haber funcionado
en la medida en que, entre 1966 y 1983, la producción no
ha dejado de crecer, lográndose evitar escasez de alimentos
en el mercado interno. Los instrumentos principales del modelo de
intervención son el crédito subvencionado y la política
de precios mínimos.
Todos los bancos están incluidos en el sistema nacional de
crédito Rural (SNCR) mediante una política de encaje
que obliga a los bancos a asignar una parte de sus prestamos al
financiamiento del campo.
“Una importante distorsión introducida por la política
de crédito en Brasil se relaciona con el almacenamiento.
El crédito a la comercialización es un incentivo para
almacenar la producción después de la cosecha; el
mecanismo induce al sector privado a mantener stocks y a estabilizar
los precios. Las consecuencias practicas, sin embargo, han sido
diferentes. Normalmente, en un año en que se realiza una
buena cosecha, los incentivos vía crédito al sector
privado para que mantenga stocks son tan grandes que el precio de
mercado no cae. La demanda interna tiene que ser satisfecha con
importaciones.” Krueger, A, Schiff, M y Valdés, A.
( 1991 ), Pág. 61.
Su modelo tendió a invertirse, donde en lugar de los precios
bajos ha buscado compensar la disminución del volumen del
crédito subvencionado y se ha traducido en un aumento importante
de la producción de determinados productos base ( arroz,
maíz, fríjol ).
El gobierno ha tenido que intervenir en la comercialización.
Conclusión
Las estrategias de crecimiento en los países
en vías de desarrollo han favorecido el objetivo de la industrialización
contra el crecimiento del sector agrícola, lo que se ha traducido
en una disminución de las exportaciones agrícolas
y en un aumento de las importaciones de alimentos. Se ha intentado
ese sesgo con subvenciones a los fertilizantes, al crédito
y con inversiones públicas en infraestructura (riesgo sobre
todo). Pero estas medidas han favorecido sobre todo a los grandes
agricultores y han reforzado la heterogeneidad productiva y social
al interior del sector. Los controles de precios instituidos para
apoyar a los consumidores urbanos han reducido la rentabilidad de
la agricultura, la inversiones en el sector y el nivel de producción.
La ecuación de las intervenciones en estos
países se caracteriza, salvo excepción, por impuestos
a los agricultores y subvenciones a los consumidores. No es entonces
sorprendente que, contrariamente a lo que sucede en los países
desarrollados, los países en desarrollo no hayan logrado
asegurar la autosuficiencia alimentaria.
Se debe señalar, sin embargo, que los países
en desarrollo sufren, además del relativo fracaso de sus
políticas agrícolas, los efectos de las políticas
de intervención de los países desarrollados, que provocan
bajos precios de los alimentos. Los precios agrícolas bajos,
aunados al poco acceso a los mercados de los países en desarrollo,
obstaculizan los esfuerzos de los países en desarrollo que
desean alcanzar los objetivos del ajuste económico y de la
seguridad alimentaria y, al mismo tiempo, cumplir con sus obligaciones
financieras internacionales.
BIBLIOGRAFÍA:
“Macroeconomía y Políticas
Agrícolas” guía metodológica. Grupo de
América Latina y el Caribe del Servicio de Políticas
y Planificación y Servicio de Capacitación.
Dirección de Análisis de Políticas. Departamento
de política, economía y Social.
Revista EURE latinoamericana de estudios urbano
regionales.
Banco Mundial: Informe sobre el desarrollo mundial,
1996, Washington, DC.
Banco Mundial: Informe sobre el desarrollo mundial,
1989, Washington, DC.